
LO COTIDIANO
Un día gris en verano es como un helado boca abajo. Una zancadilla en la esperanza del disfrute solar que durante estos días estivales cobran vital importancia en el ámbito urbano de una sociedad ya de por sí "quemada" por el calor de la rutina y de las altas temperaturas.
Un día gris en verano es cambiar de planes, optar por tareas secundarias, por algo que con sol no harías, por algo que desde el primer momento vas a realizar pensando única y exclusivamente en cómo podía haber sido el día sí esas dichosas nubes no hubieran aparecido.
Un día gris en verano es la habitual eventualidad o circunstancia casual que uno espera pero siempre pensando que no será protagonista de su maléfico acto sino que estaría realizando alguna tarea secundaria que es precisamente lo que toca hacer en el día de hoy.
No hay comentarios:
Publicar un comentario